LA ACEPTACIÓN

10.10.2022

Solemos creer que aceptar, significa que nos parezca algo bien y por tanto tenemos que asumirlo, porque no hay más remedio. Esto no es la aceptación, esto es resignación, la resignación nos genera sentimientos de rabia y frustración, la resignación nos lleva a negar lo que sucede y de esta manera no podemos transformarlo, porque no nos hacemos conscientes.

La resignación implica queja y cerrar la puerta al cambio. La resignación lleva a transformar el dolor en sufrimiento.

La aceptación requiere observación y comprensión de lo que ocurre, puedo aceptar algo sin que me guste, y es así como puedo ponerme en marcha, al tratar de comprender, entiendo que esto es lo que está ocurriendo en este momento. Aceptar significa ver la realidad y que las circunstancias en este momento son las que son. La aceptación no solo implica aceptar situaciones, también es aceptar a las personas tal y como son y a nosotros mismos.

Aquí quiero aclarar nuevamente que aceptar no significa que te parezca bien, por ejemplo, si tú pareja te grita y tú aceptas que él/ella es así y dejas de pretender cambiarle, esto te llevara al siguiente paso, puedo vivir con una persona así? Si o no, si es un sí, dejaras de esperar que cambie y asumirás lo que hay, si decides que es un no entonces esto te dará la fuerza para tomar una decisión y dejar la relación. Si por el contrario te resignas cada día esperaras que cambie, lloraras y sufrirás cada vez que te grite, pero te sentirás impotente para tomar decisiones. Resignarse te hace sentir que no hay salida, solo el seguir ahí, esperando que el otro cambie.

Aceptar significa que, si algo no me gusta, puedo intentar transformarlo o mejorarlo. Pero si esto no es posible, puedo transformar mi forma de percibirlo, o mi forma de reaccionar ante ello.

La aceptación se hace desde el presente y de lo que hay, no lo que habrá o nos gustaría, porque esto genera expectativas que al final causaran dolor. Para esto elimino los juicios de valor y solo observo lo que sucede. ¿No te preguntes por qué? él porque nos hace sentir víctimas del destino y lleva a la resignación. ¿Pregúntate para qué? busca una razón, un aprendizaje y en definitiva la aceptación. ¿Luego pregúntate puedo hacer algo para sentirme mejor?

El dolor es inherente al ser humano, pero el sufrimiento es una elección cuando no acepto el dolor, tengo que reconocer que algo me duele, conectar con las emociones, no reprimirlas, no sentirme víctima. Es muy importante y trabajar los miedos que nos genera lo que está sucediendo.

Pregúntate qué no estás aceptando en este momento. La aceptación es incondicional.

Comienza por practicar la aceptación cada día en los pequeños hechos cotidianos, como la aceptación de olores, sonidos, ambiente físico, de emociones, precedido por el reconocimiento y entendimiento de cómo se encuentra mi cuerpo. Es importante reconocer el estado físico y conectar con el cuerpo.

No te juzgues cuando tengas un pensamiento negativo o una emoción dolorosa. Simplemente, cuando te des cuenta de que estás teniendo un pensamiento negativo, deja que pase, y enfócate en otros pensamientos alternativos. Y en cuanto a las emociones dolorosas, permítete sentirlas, y pregúntate: "¿qué puedo hacer para sentirme mejor aun teniendo esta emoción tan dolorosa?". Lo que está ocurriendo en este momento, va a ocurrir de todas formas, independientemente de que te guste o no, pero si aceptas que esto es así, no sufrirás, si no lo aceptas sí, y lo que realmente es cierto, es que está ocurriendo de todas formas, así que negarlo y no aceptarlo no te aporta nada más que sufrimiento.

"Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar" Dalai Lama

Carolina Alvarez Patiño